
Algunas recomendaciones de series de TV…
[TV]. LIFE’S TOO SHORT: la ‘comedia patética’ como subgénero (I)
popandsoul : May 6, 2012 9:03 pm : TVLa última gamberrada de Ricky Gervais y Stephen Merchant tiene el formato de falso documental (ya clásico en este tipo de comedia basada en la vergüenza ajena) para contarnos el grotesco día a día de Warwick Davis, un actor enano en decadencia profesional, personal y económica en su patético y desesperado intento de aparentar ser una gran estrella.
Se trata de una comedia cuyo humor está basado en el grotesco patetismo de los protagonistas, principalmente del propio Davis, pero también de las abundantes estrellas que aportan sus cameos para reirse igualmente de sí mismos (Johnny Depp. Sting, Liam Neeson,…). Un humor de trazo más bien grueso e incómodo, pero a mi juicio necesario en unos tiempos en que la corrección política impide superar ciertos límites. En Life’s too short no parece haber límites.
Conozco a personas que no soportan ese tipo tipo de humor casi exclusivamente basado en la crueldad y la vergüenza ajena… Si eres de los que no pudieron con series como “Extras” o “Todos contra Juan” (dos de las mejores series de este ‘género’ sobre el cual seguré hablando en próximos artículos), no te molestes en intentarlo con esta.
Si por el contrario tu sentido pérfido del humor te permite superar ciertos límites y disfrutar con ello, Life’ too short te hará pasarlo en grande.
¡ Ya está bien de tanta corrección política de los cojones !… y las cojonas…
(por cierto, hablando de tipos patéticos como protagonistas de series de humor, qué gran serie podría ofrecernos Gervais sobre Rajoy… pero esa es otra historia…).
Desde que conocí al británico John Simm en el papel del detective Sam Tyler en la primera interpretación que veía de él en la ya famosa serie “Life on Mars”, no pude evitar que se me hiciera un tipo entrañable y cercano debido entre otras cosas, a su particular parecido físico (quizás no lo sea tanto, pero por alguna razón a mí me lo parece) con un conocido cantante y compositor madrileño que además es buen amigo y que responde a las iniciales JDT…
Obviamente todo lo anterior tiene poco que ver con el interés de la serie para alguien que no sea yo mismo, pero esa pequeña broma privada en los parecidos, hace que cada nueva serie que protagoniza John Simm tenga para mí un interés especial… Y es esa tontería la que hizo que me fijara en una mini serie que la BBC emitió el pasado año y que se llamaba EXILE. Nada más buscar algo de información sobre la misma, un segundo nombre resaltó para mí en sus créditos incluso por encima del de John Simm, el de su creador, productor y guionista Paul Abbott. Es lo que tiene leer…
De Paul Abbott había visto una mini serie de hace unos años llamada “State of play” (también interpretada por “mi amigo” John Simm) de la que después se hizo un remake hollywoodiense en cine y sobre todo, la magistral serie “Shameless” (la original británica, cuyas primeras temporadas especialmente, son grandiosas). Tengo como asignatura pendiente el visionado de los trabajos anteriores de Paul Abbott, pero no es fácil encontrar subtítulos para sus series más antiguas…). En cualquier caso, una serie con esos créditos y producida por la BBC, no podía fallar. Y efectivamente no falló.
Exile es una mini-serie sencillamente estupenda. No merece la pena incidir en el trabajo de los actores porque hablamos de la BBC y sería como empezar la crónica de un partido del Barça hablando de la calidad de los jugadores: están ahí haciendo sencillo lo extraordinario. Lo diferencial está en el partido. Y este es un partido de los intensos. Son 3 episodios que narran un drama familiar entre padre e hijo, donde paradójicamente el Alzheimer, el gran enemigo de la memoria, sirve en este caso como detonante para sacar a la luz ciertos hechos tenebrosos de un pasado que parecía olvidado. Un auténtico retorno al pasado para sacar del armario algunos fantasmas y hacer asomar la tragedia al presente…
Lo dicho: recomendabilísima.
[TV]. BLACK MIRROR: Otra miniserie británica imprescindible
popandsoul : January 23, 2012 12:00 am : TV‘Black Mirror’ es una miniserie inglesa de tan solo 3 episodios, que ningún buen aficionado a las series (y por tanto actualmente, casi con seguridad, enganchado de una manera o de otra a las nuevas tecnologías) debería perderse.
Los tres episodios son totalmente independientes con distintos argumentos, directores e intérpretes. Su nexo de unión temático es que se trata de ciencia ficción ambientada en un tiempo bastante cercano al actual con unas historias que hablan, según su creador, sobre los “efectos secundarios” de la tecnología.
El punto de partida del primero de ellos, ya es peculiar: un grupo terrorista ha secuestrado a la princesa de Inglaterra y el precio del rescate es que el Primer Ministro debe aparecer en televisión en menos de 12 horas teniendo sexo con un cerdo… ¿Qué hacer con una reivindicación aparentemente absurda que en otros tiempos un gobierno podría haber mantenido bajo secreto, pero que las nuevas tecnologías han hecho que cuando la noticia le llega al propio Primer Ministro, el asunto está en YouTube y al momento es ‘trending topic’ en twitter?…
El segundo episodio nos lleva a un futuro cercano donde las centrales eléctricas obtienen su energía del pedaleo de personas que viven como autómatas idiotizados por la televisión de obligado visionado y cuya única forma de salir de esa sociedad esclavizada consiste en… hacerse famoso a través de un concurso de televisión…
El tercero, y para mí casi el mejor, o al menos el más intenso, nos habla de un nuevo dispositivo electrónico de gran éxito, que consiste en un pequeño chip que se implanta bajo el cráneo y que permite grabar y almacenar en vídeo todo lo que se va viviendo para su posterior visionado. Así, los “re-dos” o visionados en grupo de momentos o situaciones vividas se convierten en uno de los pasatiempos favoritos en las reuniones sociales. ¿Qué pasaría si cada uno pudiéramos vivir la repetición de cualquier momento vivido y mostrárselo a los demás?. Pues aquí podemos ver lo que le ocurre a un joven matrimonio aparentemente normal…
Unos planteamientos interesantes con unos desarrollos apasionantes y unos resultados fascinantes.
El creador de la serie (y guionista de los dos primeros episodios) es Charlie Brooker un periodista y escritor famoso en Gran Bretaña por ser un personaje altamente satírico y del que al menos aquí conocemos su anterior serie para TV: ‘Dead Set’, una mezcla de ‘Walking Dead’ con ‘Gran Hermano’ en una historia enloquecida y bastante divertida. Pero desde luego, ‘Black Mirror’ es mucho mejor.
[TV]. THE SHADOW LINE: El desconcierto de lo intenso en una serie imprescindible.
popandsoul : September 2, 2011 2:01 am : TVHacía tiempo que no me liaba tanto con una trama de una serie como me ha sucedido con THE SHADOW LINE, la increible serie de la BBC que una vez más parece superarse a sí misma.
Esta vez en un estilo bastante “americano” , la serie (o miniserie, de 7 capítulos) cuenta una historia de intriga policial difícil de seguir en todos sus detalles, pero irresistible en la intensidad de todas y cada una de sus escenas. El interesante hilo argumental de una historia llena (quizás demasiado) de giros y sorpresas, queda a mi juicio en un segundo plano ante la fuerza e intensidad de unas secuencias y unos personajes que simplemente con diálogos y miradas, emocionan, atrapan y ponen los pelos de punta…
He leido por ahí que la audiencia del segundo capítulo en Gran Bretaña fue muy inferior a la del primero. Y es que mucha debió rendirse ante el desconcierto de un primer capítulo complejo y nada amable con el espectador. Yo también me quedé algo desconcertado con ese primer episodio sin saber muy bien qué pensar. Tras el segundo episodio, lo tuve bastante más claro: estaba viendo una de las mejores series que ha dado la TV.
Imprescindible.
No me parece exagerado opinar que, cuando con algo más de perspectiva histórica, se analicen los inicios del siglo XXI dentro de la Historia del Séptimo Arte, la primera década de este siglo aparezca reseñada como: “la década de las series de TV”.
Y de seguir la tónica actual, no me extrañaría que HBO, Showtime o AMC lleguen a representar lo que MGM, Warner, RKO o Universal en el siglo pasado.
Aunque las últimas series de Showtime o AMC están el nivel de muchas de las de HBO, todavía ésta cuenta con la ventaja de haber sido la primera, la mejor y sobre todo de atesorar una filmografía envidiable y posiblemente insuperable.
Los orígenes de la HBO se remontan a la década de los 60 y están ligados al primer servicio de TV por cable que se instaló en Estados Unidos. No es hasta los años 80 cuando comienza la producción regular de series. Al principio sobre todo sitcoms, documentales y series de animación. Y por fín, a finales de los 90 decide embarcarse en la producción de series más ambiciosas con su primera serie dramática de alto presupuesto.
OZ es la abreviatura de Oswald State Penitentiary, una cárcel de máxima seguridad donde durante 6 temporadas somos testigos de la vida en común de una serie de presos y funcionarios. Una vida marcada por la violencia física y psicológica y las distintas vías de supervivencia que unos y otros encuentran en esa más que salvaje comunidad, que por otro lado no es más que una representación a escala de la sociedad.
La serie está producida y escrita en su mayor parte por Tom Fontana y es la primera de las series de HBO donde la mayor parte de los protagonistas son unos auténticos hijos de puta, pero que como espectador, les vas comprendiendo, tomando cariño y hasta justificando sus más criminales acciones para concluir que bueno o malo son conceptos muy relativos. DEADWOOD o THE SOPRANOS son ejemplos posteriores.
Las escenas de sexo y violencia no la hacen apta para estómagos sensibles. Pero sobre todo los argumentos que presenta la serie en cuanto a lo que representa el sistema penitenciario, la pena de muerte, el racismo, la religión, las tribus urbanas y por encima de todo la impotencia ante la poca esperanza de mejora, tampoco la hacen apta para mentes sensibles.
A lo largo de las 6 temporadas desfilan por OZ una cantidad enorme de personajes, ya que el elevado número de muertos por temporada permite un refresco constante del reparto. Allí podemos ver en su primer papel importante algunos de los actores que más tarde protagonizarían series famosas como THE WIRE, THE SOPRANOS, DEXTER, LOST, BAND OF BROTHERS, DAMAGES… No voy a mencionar uno por uno porque la lista es extensa, pero destacar a la gran Edie Falco como funcionaria de prisiones antes de ser Carmela Soprano y más recientemente convertirse en Jackie Peyton, nuestra enfermera favorita (NURSE JACKIE).
OZ es una serie sencillamente brutal.
Ricky Gervais: We can end bullfighting in Catalonia. Act now!
popandsoul : June 10, 2010 11:20 pm : TV, WEBstoriesHace unos días iniciaba en esta misma página una línea de artículos extramusicales hablando de RICKY GERVAIS y su serie EXTRAS.
Ahora, a raiz del debate el en Parlamento Catalán, el amigo Ricky está animando a que la gente apoyemos la prohibición de torturar a los toros en eso que algunos llaman “corridas”.
Para mí (y muy posiblemente para Gervais y para los toros), una “corrida” debería ser otra cosa…
Si quieres firmar por la causa, puedes hacerlo AQUÍ
Llevo ya bastante tiempo en que casi no veo cine y matando mi hambre cinematográfica a base de series de TV. Alguien me comentó que eso era como comer todos los días de tapas… Bueno, el símil puede no estar mal, pero es que hay tapas y tapas. Y si las series son, por ejemplo de la HBO, sería como comer de tapas, pero en uno de los mejores restaurantes del mundo.
Aunque llevo visionadas (y disfrutadas) muchas de las series producidas por la nunca suficientemente alabada HBO, se me ha ocurrido iniciar mis pequeñas recomendaciones cinematelevisivas con una serie que sin ser la mejor (si me apuran, diría que ni siquiera de las mejores), no he podido dejar de engancharme a su cruel y amargo sentido del humor y no parar hasta devorar sus 2 temporadas y el episodio especial final. Eso sí, las temporadas son a la inglesa: solamente 6 episodios, lo que hace que puedas ver una temporada completa de manera fácil.
Y es que EXTRAS es una serie inglesa. Es inglesa y de la BBC. Eso ya es mucho. Pero además co-producida por la HBO. Y eso ya es muchísimo.
El protagonista y productor es Ricky Gervais que antes había protagonizado y producido la famosa “THE OFFICE”. La inglesa, claro. Una serie mítica que cambió muchas cosas en esto de las ‘sit-coms‘, y que admiro, pero que no me entusiasma. Me parece graciosilla y sobre todo bastante original en sus formas. EXTRAS sin embargo es mucho menos original en sus formas, pero mucho más interesante en sus contenidos.
A continuación apunto algunas razones por las que merece la pena ver EXTRAS:
- Sus invitados especiales autoparodiándose con maldad: desde Ben Stiller, Leonardo Di Caprio o David Bowie, hasta los geniales Patrick “Picard” Steward o Kate Winslet (de las mejores).
- La actuación de Ashley Jensen en el papel de Maggie, la mejor amiga del protagonista. Encantadora y emotiva en su inocencia de irremediable perdedora. Magnífica.
- Disfrutar con el patetismo y la vergüenza ajena como fuente inagotable de humor.
- Que ha servido de inspiración a otra magnífica serie: la argentina “Todos contra Juan” (recomendadísima!!).
- Corroborar que Ricky Gervais puede ser un actor decente y no tan cargante como en “The Office”.
- Y sobre todo descubrir a Stephen Merchant, co-productor de la serie con Gervais y que interpreta el papel de representante artístico más alucinante (con permiso, de Ari Gold de “Entourage”) de la historia de la TV. Un “spin-off” con él de protagonista podría ser memorable.
Y ya puestos, también es más que recomendable la primera película de Ricky Gervais como director: “The Invention of Lying”, que se acaba de estrenar en España bajo el título de “Increible pero falso”. Una divertida fábula sobre un mundo donde no existe la mentira. Impagable su visión de cómo sería el cine o la publicidad sin mentir…


















